La Creación del Desfile
Descubra la investigación y la creación que transforman un argumento (enredo) en trajes, carros alegóricos e imágenes para la Avenida.
Los desfiles de las escuelas de samba pasaron por grandes transformaciones a lo largo del siglo XX. Desde las primeras décadas, su fuerza residía en el samba, la danza, la participación comunitaria y la toma de las calles. Al mismo tiempo, artistas vinculados a las propias agrupaciones ya investigaban formas de traducir historias, territorios y experiencias populares mediante trajes, esculturas, paneles y carros alegóricos.
Uno de los pioneros de esta creación visual fue Miguel Moura, pintor, escultor y escenógrafo negro formado en la Escola de Arte Bernardelli. Vinculado al samba y al Carnaval desde la década de 1930, fue uno de los fundadores de Depois Eu Digo, escuela del Morro do Salgueiro que participó en la formación del actual Acadêmicos do Salgueiro. También trabajó con agrupaciones como Vila Isabel, Unidos da Tijuca y Salgueiro, además de ranchos y grandes sociedades carnavalescas.
En 1935, Miguel Moura fue responsable de la creación visual del desfile “Uma manhã no Salgueiro, no berço do samba”, de Depois Eu Digo. Un panel iluminado presentaba el Morro do Salgueiro y sus casas. Alas representaban a mujeres cargando agua, ropa y leña, mientras que los sambistas tocaban sus instrumentos. Una cuna grande simbolizaba el nacimiento del samba. Trajes, carros alegóricos, personajes y paisajes ya participaban en la construcción de una historia sobre la vida de la comunidad.
Miguel llamaba a su arte “verdad simple”. Sus pinturas y creaciones carnavalescas retrataban la vida cotidiana negra de las favelas, los suburbios, las gafieiras, los terreiros y las rodas de samba. Su trayectoria muestra que el lenguaje visual de las escuelas nació también dentro de las comunidades, a partir del trabajo de artistas negros que conocían de cerca los territorios y las experiencias representadas en la avenida.
Esta transformación cobró una nueva dimensión en Salgueiro en 1959, con Dirceu Nery y Marie Louise Nery. La dupla de artistas plásticos creó el desfile “Viagem Pitoresca e Histórica ao Brasil”, inspirado en la obra de Jean-Baptiste Debret. La presentación marcó la historia de la escuela por la elaboración de los trajes, los carros alegóricos y las imágenes que guiaban al público a través del argumento (enredo).
A principios de la década de 1960, Fernando Pamplona y Arlindo Rodrigues profundizaron este proceso en Salgueiro. Pamplona, profesor de la Escuela Nacional de Bellas Artes, valoró temas vinculados a la cultura popular brasileña, la historia negra y las figuras alejadas de las narrativas oficiales. Arlindo aportó su experiencia en escenografía y vestuario teatral, ayudando a organizar la narrativa visual del desfile.
Con el crecimiento de los concursos y la competencia entre las agrupaciones, el argumento (enredo) pasó a guiar cada vez más la presentación de la escuela. Trajes, carros alegóricos, samba-enredo, coreografías y sectores comenzaron a planificarse en conjunto. En este proceso, se consolidó la figura del carnavalesco, responsable de investigar el tema, organizar la narrativa, orientar la creación visual y velar por la unidad artística del desfile.
Otros creadores ampliaron este lenguaje a lo largo de las décadas siguientes. Maria Augusta Rodrigues ayudó a formar a una generación de artistas dedicada al diálogo entre investigación, bellas artes y Carnaval. Rosa Magalhães fue reconocida por su rigor histórico, su acabado visual y la creación de argumentos (enredos) detallados. Lícia Lacerda integró esta estirpe, contribuyendo a desfiles marcados por el cuidado narrativo y la inteligencia escénica.
Joãosinho Trinta llevó la monumentalidad y el impacto visual de los desfiles a otra escala, especialmente durante su paso por Beija-Flor. En 1989, con “Ratos e Urubus, Larguem Minha Fantasia”, creó una de las imágenes más recordadas del Carnaval: el Cristo Mendigo. Cubierta por orden judicial y acompañada por la frase “Mesmo proibido, olhai por nós!”, la escultura se convirtió en símbolo de crítica social, resistencia cultural y libertad artística.
Bocetos, sinopsis, prototipos y libros Abre-Alas permiten seguir parte de este proceso de creación. La sinopsis organiza la narrativa del argumento (enredo). Los bocetos presentan el diseño de los trajes y carros alegóricos. Los prototipos prueban formas, volúmenes, materiales y acabados. El libro Abre-Alas reúne información técnica, histórica y artística que guía la presentación y ayuda a los jurados a comprender el desfile.
Al observar estos materiales, descubrimos que una escuela de samba nace de la combinación de memoria, imaginación, investigación, planificación, trabajo artesanal y decisiones colectivas. Cada dibujo guarda una etapa del camino recorrido hasta que la historia cobra cuerpo, movimiento y voz en la avenida.

